Las temporadas secas son una de las épocas favoritas para recorrer Colombia por carretera. Ya sea para descubrir pueblos patrimoniales, visitar destinos de naturaleza o emprender largas rutas entre ciudades, miles de viajeros aprovechan el clima favorable para movilizarse en vehículo particular.
Sin embargo, las altas temperaturas también representan un desafío para uno de los componentes más importantes del automóvil: las llantas. Por ello, Michelin compartió una serie de recomendaciones para garantizar la seguridad vial y mantener un óptimo desempeño durante los trayectos.
Cuando las temperaturas aumentan, el aire contenido dentro de las llantas se expande de forma natural, lo que provoca un incremento en la presión interna. Aunque este fenómeno es completamente normal, los expertos señalan que los fabricantes de vehículos ya contemplan estas variaciones al establecer las presiones recomendadas para cada modelo.

Por esta razón, no se recomienda modificar la presión de las llantas únicamente por las altas temperaturas. Lo más importante es asegurarse de que se mantenga dentro de los valores indicados por el fabricante.
¿Cómo revisar correctamente la presión?
Michelin recomienda verificar la presión de inflado cuando las llantas estén «en frío», es decir, después de que el vehículo haya permanecido detenido durante varias horas o haya recorrido menos de tres kilómetros.
La presión adecuada puede consultarse en el manual del vehículo o en la etiqueta que generalmente se encuentra ubicada en el marco de la puerta del conductor.
Realizar esta revisión antes de iniciar un viaje largo permite mejorar la estabilidad del vehículo, optimizar el consumo de combustible y reducir el desgaste prematuro de las llantas.
Los riesgos de conducir con una presión inadecuada
Las llantas constituyen el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Por ello, cualquier variación significativa en la presión puede afectar la seguridad y el comportamiento del automóvil.
Cuando la presión es inferior a la recomendada, pueden presentarse problemas como:
– Mayor consumo de combustible.
– Desgaste irregular de la banda de rodamiento.
– Incremento de la temperatura interna de la llanta.
– Pérdida de maniobrabilidad.
– Mayor riesgo de daños o incidentes durante el recorrido.
Por otro lado, una presión excesiva también genera consecuencias negativas, entre ellas:
– Menor adherencia al pavimento.
– Desgaste acelerado en la parte central de la banda de rodamiento.
– Menor confort durante la conducción.
– Pérdida de estabilidad en maniobras bruscas o en superficies mojadas.
– Un aspecto clave para los viajes por carretera en Colombia

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Para quienes planean recorrer destinos turísticos durante las vacaciones o los fines de semana, revisar las llantas debe formar parte de la preparación previa al viaje, junto con la inspección de frenos, luces, niveles de fluidos y documentación del vehículo.
Además de contribuir a una conducción más segura, mantener la presión correcta ayuda a prolongar la vida útil de las llantas y mejora la eficiencia del vehículo en trayectos largos.
De acuerdo con el Código Nacional de Tránsito de Colombia (Ley 769 de 2002), los vehículos deben circular en condiciones técnico-mecánicas adecuadas que no representen riesgos para la seguridad vial. En este sentido, verificar periódicamente el estado y la presión de las llantas es una de las prácticas más sencillas y efectivas para viajar con tranquilidad por las carreteras del país.

