Casas Slow: donde la vida se toma con calma

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24 abril, 2018

Una Casa Slow es diseñada y sobre todo decorada para que frenes y relajes tu ritmo de vida al llegar a ella. Sostenible, confortable, pero sobre todo relajada, esas son las premisas de las Casas Slow, las casas que transmiten energía positiva y las que permiten descansar con tranquilidad y coger fuerzas para encarar la vida.

Te has preguntado alguna vez: ¿Realmente tenemos que vivir siempre corriendo y estresados?

Las tendencias de vida actuales nos incitan cada vez más a involucrarnos con las premisas del movimiento Slow, el cual nos invita a desacelerar y a recuperar las riendas de nuestra vida, ayudándonos a lograr un hogar más saludable y a experimentar cada instante de manera más reposada y consciente.

Vivir en una casa slow hace que te sientas mejor y te ayuda a reconectar con tus verdaderas necesidades. Los ingredientes esenciales para una Casa Slow son: 1. una casa eficiente y ecológica, 2. una casa sana y natural, 3. una casa donde ser feliz. A continuación, les contamos sobre las 6 claves para crear una Casa Slow:

  1. CASAS CONSCIENTES CON EL MEDIO AMBIENTE: la vivienda slow tiene una responsabilidad con el medio ambiente, por ello es importante tener en cuenta usar materiales naturales; llenar de plantas los espacios libres; apostar por fuentes de energía renovable como la iluminación solar; escoger una ubicación cercana al trabajo para evitar tomar medios de transporte, conseguir estar más relajados y contaminar muchísimo menos.
  2. EXCELENTE ORIENTACIÓN: la eficiencia energética, uno de los factores determinantes de este movimiento, debe conseguirse con interiores saludables y eficientes, para ello se debe implementar: ventanas con el máximo posible de luz; interiores pintados de blanco y ventilación cruzada para poder conseguir una refrigeración y calefacción natural.

  1. MENOS, ES MÁS: teniendo en cuenta que una vivienda slow busca accesibilidad y funcionalidad, se puede señalar que: las casas pequeñas son mucho más cómodas, funcionales y aprovechan mejor el espacio que las grandes; hay que evitar los espacios innecesarios y decirles adiós a los muros de barrera, ya que los espacios diáfanos son más prácticos, conectan mejor con los exteriores y cuentan con mayor luminosidad.

  1. LA ENTRADA COMO ELEMENTO CLAVE: según la filosofía slow, la entrada de una vivienda es clave. Así que por, pequeño que sea debe tener, como mínimo, los siguientes elementos: un lugar para colgar ropa; un lugar para colocar las llaves y un banco, ya que estos son un buen lugar para dejar bolsas o zapatos tras el trabajo y no dejarlos tirados en cualquier otro lugar de la casa.

  1. COCINA Y COMEDOR CONECTADOS: estos espacios, que antiguamente se separaban, pasan a estar conectados en las Casas Slow. Por eso debes tener en cuenta lo siguiente: comedor sin obstáculos; cocina equipada; orden y más orden; una barra que facilite el paso entre la cocina y el comedor.

  1. FAVORECER EL DESCANSO: en una Casa Slow el descanso es también imprescindible. Esto nos conduce al dormitorio, por ello debes considerar: la ubicación, intenta ubicar el dormitorio lo más lejos posible del ruido exterior; la iluminación natural; los armarios bien ordenados, esto te facilitará acceder fácilmente a lo que necesitas manteniendo todo en orden.

En definitiva, una Casa Slow es un espacio de relajación a través de la simpleza y la búsqueda de un entorno natural, que hagan del tiempo que pasemos en el hogar, una verdadera experiencia de descanso y consciente con el entorno.

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