GABRIELA, una cocina que nace del amor, se sirve con memoria y se queda en el alma
Definitivamente hay lugares que no se describen, se sienten de verdad. Espacios que no solo alimentan nuestro cuerpo, sino que despiertan algo más profundo en nosotros: la memoria, la calma, las raíces, los sabores auténticos.

Así es Gabriela, un laboratorio de cocina oculta ubicado en Sabaneta – Antioquia donde cada bocado narra una historia, donde cada historia se convierte en un homenaje y donde la tradición y la innovación se encuentran en un rincón secreto lleno de memorias, sabores y emociones.
Detrás de esta experiencia oculta y envolvente está el chef Juan David Montoya, quien ha venido transformando la tradición en un acto poético. Su inspiración: la abuela Gabriela. Su escenario: la casa de la abuela, lo que alguna vez fue el solar, hoy convertido en un túnel de sabores que conecta lo cotidiano con lo extraordinario; un espacio heredado y transformado con amor, que desde noviembre del año 2022 abrió sus puertas para revelar un laboratorio gastronómico oculto.
La experiencia entonces se comienza con un saludo: «¡Se llegó el día! Te esperamos en Gabriela – Laboratorio de cocina». Desde el momento en que haces la reserva vía WhatsApp, la experiencia se activa por completo y algo se despierta: la intriga crece, y lo único que quieres es que llegue el momento de vivirlo. La abuela Gabriela, inspiración eterna del chef Juan David, te guía paso a paso con indicaciones claras, georreferenciadas y una clave secreta para ingresar.

Una reja negra, un citófono, un túnel y una puerta con santo y seña. Así comenzamos el viaje. Un pasillo te conduce a una experiencia pensada para quienes buscan más que una cena: buscan un ritual de gratos recuerdos y sabores que deleiten el paladar.
La propuesta de Gabriela no es una cena común. Allí se vive la noche a través de varios momentos gastronómicos cuidadosamente organizados: entradas, fuertes y postres. Pero aquí, cada plato no solo se sirve, se narra. El equipo de meseros conoce a fondo la historia y composición de cada creación, y se encargan de contextualizarla con el plato en la mesa. Ingrediente por ingrediente, preparan al comensal para lo que viene: un deleite que activa los sentidos y conecta con la raíz. Cada plato revela sabores auténticos, inspirados en la abuela del chef Juan David y en la cocina típica colombiana, pero con una mirada innovadora que transforma lo tradicional en arte.
Aquí no hay menú convencional. Cada cuatro meses, la historia cambia y ningún detalle está puesto al azar. Y como todo buen relato, se reserva. Gabriela funciona exclusivamente bajo reserva, para quienes estén dispuestos a entregarse completamente a la experiencia. Es una reserva preparada para vivir la noche entera, para dejarse sorprender paso a paso.
Quizás te interese leer: Decathlon lanza la segunda edición de Kilómetros por Colombia

Lo que pasa en Gabriela no se cuenta del todo, se guarda. Porque el misterio también alimenta. Lo que sí se puede decir es que es ideal para parejas, grupos de amigos o familias que valoran la buena mesa. Incluso los más pequeños tienen su lugar con un menú infantil especialmente pensado para ellos.
La esencia de Gabriela, la Abuela, se mantiene viva en cada rincón del lugar. «No muere quien se recuerda», y aquí, el recuerdo está en cada bocado.
Gracias, abuela Gabriela, por ser la fuente de inspiración que dio vida a esta experiencia inolvidable. Gracias por permitirnos, a través del sueño del chef Juan David, descubrir la mejor experiencia gastronómica en un laboratorio de cocina oculta, íntimo y exclusivo en Sabaneta.
